leyéndonos
Raro, ¿no? ¿Qué carajo hace un ciego metiéndose a bucear? Y más importante aún, ¿por qué tendría que arrecharse tanto como para montar un proyecto musical y sacar un cd? Pregúntenselo a Abel Murillo, el nombre real de este buzo que lanzó hace unos meses un disco homónimo llamado Furia de Buzo Ciego. Abel y Ulises Hadjis, productor de este cd, quieren demostrar que los estereotipos suelen serla antesala del error y que Maracaibo no sólo aloja gaitas y gordos con bigotes con 200 estampitas en el tablero de la camioneta, es decir, hay gente así, claro, hay gaita, pero también hay Furia de Buzo Ciego.
Abel y Ulises son altos panas, maracuchos y buenos músicos, por eso puede que sus proyectos tengan una médula similar. Este disco tiene un espíritu acústico, lo-fi, que no se deja de lado nunca, si bien no hay nada estrictamente acústico. Quizás la guitarra poco ostentosa y la percusión como un susurro que busca darle profundidad a la voz sean la mejor explicación, pero entonces estaríamos dejando de lado la importancia de lo electrónico, un teclado versátil que vuelve a mostrar el camino para unir lo íntimo con lo tecnológico, génesis probablemente inevitable de cara al futuro próximo.
“Todo es números” es el único tema que ha sonado en Caracas hasta el momento. Extraña decisión. Si bien la melodía está muy bien y se deja tararear en la cabeza después de escucharla, también es la muestra de uno de los peros que tiene el disco, la ingenuidad de las letras. Eso, en sí mismo, no es realmente negativo, pero a veces una frase demasiado cotidiana, palabras consecutivas que no calzan con la métrica, pueden quitarle fuerza a una canción, o al menos eso es lo que se siente al escuchar algunos temas de Furia de buzo ciego.
“Buenos días”, la primera canción del disco, es meramente instrumental y ahí Abel muestra su gran capacidad para crear melodías muy amenas con pocos elementos. Quizás esa sea la mayor virtud que evidencia el músico en este disco, una loable capacidad creadora que puede hacer a una canción comercialmente interesante pero no por eso menos genuina. Es imposible. Furia de Buzo Ciego es un proyecto completamente personal, a veces personalista, por lo que es genuino por definición. Esa intimidad, como todo en la vida, jugó a favor y en contra de Abel, pero el producto final es recomendable, sobre todo para aquellos que gusten de esos discos que son como ríos, que te llevan a alguna parte sin darte cuenta.
Canciones cortas, sensaciones más que ideas concretas, esa es la estructura inmediata de Furia de Buzo Ciego, que además tiene el detalle de la presentación. En lugar de recurrir al frígido plástico se decantaron por la tela, mucho más cálida y casi inédita en cuanto al arte de los discos aquí y en cualquier parte.
Si Murillo sigue transitando por este camino, que a nadie le quepa la menor duda de que lo escucharemos más durante los próximos años. Una mirada al yo siempre puede ser bienvenida cuando el yo se reproduce en otros y ese es el norte al que apunta Furia de Buzo Ciego, que no va a ciegas, eso salta a la vista.
el cd
sábado 26 de abril de 2008
furia de buzo ciego - furia de buzo ciego
furia de buzo ciego
A.K.A Abel Murillo